Después de un largo fin de semana de poca productividad, me pregunto, qué fue lo que pasó en todos estos días. Desde el jueves a medio día hasta el martes a las 4... y avancé tarea? no.
Oye, que esto fue lo que pasó:
Le puse play en el triángulito del tunes y empezó el primer guitarrazo... enchinazo... segundo tram... entumido... tercer tram, beats y voz (y oye que voz) ...recorrido de sangre que levanta... Empezó así mi puente, y empezó bien. Decidí darle al botoncito de "repetir canción" por todo el fin de.
Y con esa canción de fondo, me fui a ver si veía a los mazatlecos por la danza. Me dormí un rato entre parafernalias y de pronto, como globazos, se fueron reventando poco a poco muchas sustancias.
Oye, disfruta.
Bailé un rato entre piernas ajenas y pasos propios. Después reencontré ciertas "amistades". Me sabrosearon intensamente y hasta me sentí nervioso. Me reviví con Etcétera y sentí ganas de escapar.
Oye, despierta.
Fui a perder tu tiempo en horas luz. Escuché imprudencias de quien no quería, llegué a la alberca, comí hasta saciarme, me sumergí un rato, bebí, fumé y volé por la compañía, más bien. El sábado no fui.
No oíste nada.
Domingo desperté y me fui con la madre del mar, Minerva, de las artes y sabiduría. Nos topamos con harto sol, harta gente, Etcétera. En busca de antigüedades y pacas caminamos hasta donde no apena comprar lo roba'o. Mucho tiempo, harto cansancio. Cansancio sonrizudo.
Oye, máz se aproxima.
Regreso y vaaamonos con los vecinos de la infancia y no tan infancia. Chafa durísimo. Escuchar la denigración total de sus personas, basando la aceptación de los demás en la completa auto-ridiculización. No es mi espacio definitivamente. Y creo que está suficientemente claro que no es por discriminación, sino por simple dignidad y propia valoración. No, no gracias.
Oye, que te falta para poder ver. mmm.
Bueno, despierta, que hoy no hay sol. Espera y gasta tiempo en esperar. Oye y ponte a escuchar. Oye y disfruta. No te enojes. Corre la sangre por el cuerpo. Una peli y sueña.
Por fin, tras disponer del día, llegaron por trío las Patukas y nos pusimos a solucionarle el exceso de machismo a Tecate. Salieron cosas buenas de la reunión (aunque aún le falta bastante trabajo).
Finalmente, acabé re-uniéndome con los incondicionales de siempre. En casa del de siempre. Haciendo lo de siempre (ja). Lo disfruté, a pesar del distanciamiento inminente.
Oye, que ya es martes.
Un poco de arreglo en la boca y se nos va chueco el labio de la anestesia.
Poco a poco se acaba el fin largo. Sólo queda seguir oyendo la repetición.
Oye y sueña. Oye, que este fin de semana te amo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment